Una revista libera de la mordaza a los gays marroquíes

El mensual ‘Mithly’ es la primera publicación impresa dirigida al público homosexual en todo el mundo árabe y musulmán.

Haram: pecado; h’ shuma: vergüenza; zámel: maricón. Al estigma que rodea aún a la homosexualidad en Marruecos no le faltan etiquetas.

 Tampoco herramientas de represión de todo tipo, entre las que destaca una: el artículo 489 del Código Penal, que castiga con penas de entre seis meses y tres años de cárcel los “actos licenciosos o contra natura con un individuo del mismo sexo”.

Obligados al silencio por un Estado y una sociedad que, sin embargo, toleran a los gays mientras mantengan las apariencias, los homosexuales marroquíes se han quitado la mordaza. A principios de abril se difundió la primera revista gay impresa en un país árabe y musulmán. Su nombre es Mithly.

La prensa de Marruecos presenta a menudo a los gays “como desviados” asegura Samir Bargachi

Mithly es un juego de palabras en árabe que significa gay, pero también yo mismo. Esta palabra la inventaron homosexuales árabes de Estados Unidos y es el primer término en nuestra lengua que define a los gays de un modo neutro, sin connotaciones peyorativas”, explica Samir Bargachi, el director de la revista.

Bargachi, de 23 años, es también el secretario general de Kif Kif (De igual a igual), la primera asociación marroquí de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB). En esta asociación con sede en España, que despierta constantemente las iras de los integristas marroquíes, surgió en 2009 la idea de crear un medio de comunicación impreso que permitiera a los homosexuales marroquíes, hombres y mujeres, tener una voz propia que contrarrestara la imagen distorsionada que gran parte de la prensa del país ofrece de esta orientación sexual.

“Se nos presenta como unos desviados, como un peligro. La visión que se ofrece de los homosexuales es muy negativa”, explica Bargachi: “De ahí la necesidad de tener un medio de comunicación”.

La línea editorial tiene como fin luchar contra el estigma que sufre este colectivo

El principal medio de difusión de Mithly es, de momento, su web, donde se pueden descargar las 19 páginas de la publicación, cuya periodicidad es mensual, en formato PDF. En un esfuerzo por dar a conocer la revista, Kif Kif ha distribuido de forma clandestina unos 200 ejemplares del primer número de la revista en papel en cuatro grandes ciudades marroquíes. Algo que ha enfurecido especialmente a los integristas.

“Un sufrimiento enorme”

Los contenidos de Mithly cuyo primer número está en árabe pero que tiene vocación de publicación bilingüe en árabe y francés, se centran en los asuntos de especial interés para los LGTB, como la prevención contra el sida o la cultura homosexual, aunque también hay reportajes generalistas. La web de la revista ofrece también un consultorio psicológico y otro legal, dirigido por un psicólogo y un abogado, en el que los gays y lesbianas pueden hacer preguntas y ofrecer sus testimonios de forma “confidencial”, garantiza Bargachi. Unas historias cuyo denominador común es un “enorme sufrimiento” que, en ocasiones, acaba en suicidio.

“El número de mayo de Mithly, que saldrá con 30 páginas, tratará el tema del suicidio de los homosexuales”, explica el director de la publicación. Aunque no existen estadísticas sobre los gays que deciden acabar con su vida, Kif Kif ha llevado a cabo una encuesta en lugares clásicos de reunión de la comunidad homosexual de Casablanca, como el Café de France. Los resultados son elocuentes: “el 30% de los entrevistados se había planteado el suicidio”, deplora Bargachi.

Además de su director, cuatro personas componen la redacción permanente de Mithly, en la que trabajan de forma voluntaria. Mourad es el nombre ficticio de uno de ellos. Como sus compañeros, este joven intenta decirle a los homosexuales de su país que “no son unos enfermos”. En Marruecos, aún hay clínicas que prometen “curar” la homosexualidad.

Desde la independencia del país, en 1956, más de 5.000 personas han sido juzgadas en virtud del artículo penal que criminaliza la homosexualidad, según Kif Kif. Aunque no todos han ido a prisión, en los últimos años se han dado varios episodios de arrestos colectivos de homosexuales. Uno de los más sonados fue en 2007, cuando seis personas fueron detenidas en Alcazarquivir, al norte del país, acusados de haber participado en una boda gay. Los seis cumplieron entre cuatro y diez meses de cárcel.

Salir del armario en un contexto semejante “no es una opción”. Mourad explica a Público que, en las páginas de Mithly, se recomienda a los homosexuales que sean discretos, pero sin olvidar que su orientación no tiene “nada de anormal”. También se trata de despejar las dudas planteadas por los escrúpulos religiosos y “el maltrato al que el islam somete a los homosexuales”, lamenta Mourad.

El trabajo de sensibilización de Kif Kif no se limita a Mithly. La organización emite también un programa de radio a través de Internet, que está teniendo “un gran éxito”, se congratula Samir Bargachi. Kif Kif ha abierto una línea teléfonica donde se pueden dejar preguntas para el consultorio del programa. De momento, Mithly ha conseguido reactivar el debate público sobre la libertad individual y la homosexualidad en Marruecos. Un ejemplo ha sido la portada del número de esta semana de la revista Actuel, cuyo titular es: “Homosexuales, ¿por qué tanto odio?”.

 Fuente: http://www.publico.es  Autor . TRINIDAD DEIROS

Comments are closed.